Intolerancia alimentaria

  • Intolerancia alimentaria

Aproximadamente el 1-2 % de los adultos sufren una alergia tipo I al alimento, la reacción es inmediata, se desarrollan anticuerpos IgE.

Sin embargo, se estima que las alergias retardadas al alimento, tipo III afectan a más del 40% de la población, se desarrollan anticuerpos IgG. Este tipo de alergia presenta varios cuadros clínicos:

  • síntomas gastrointestinales (diarrea, flatulencia, sensación de hinchazón…)

  • reacciones cutáneas

  • dolor de cabeza, migraña.

La intolerancia alimentaria es una reacción tardía del organismo causada por la ingestión de un alimento o un aditivo alimentario. Las intolerancias alimentarias son un grupo de reacciones adversas a los alimentos en las que no está involucrado el sistema inmunitario. La causa principal es el déficit parcial o total de alguna enzima que impide metabolizar correctamente algunas de las sustancias presentes en los alimentos. La clínica concomitante es fundamentalmente digestiva y varía en función de la cantidad ingerida e incluso a largo plazo.

La intolerancia alimentaria puede aparecer desde la más temprana edad, pero también se puede desarrollar con el tiempo. Por tanto, una persona que en su juventud tuviera una muy buena tolerancia de los alimentos a base de trigo (pan, pasta, cereales) puede comenzar a desarrollar una intolerancia al gluten después de los 30-40 años.

Esta intolerancia provoca diversas inflamaciones que debilitan el cuerpo y dan lugar a un aumento de peso, manifestaciones cutáneas y problemas intestinales. Las intolerancias más frecuentes suelen ser a la leche de vaca, al gluten, a los huevos y a la soja. Pero en realidad cualquier alimento puede causar intolerancia.

El test de intolerancia es un test en sangre innovador capaz de detectar alergias retardadas al alimento, es un test de anticuerpos IgG .

En un extenso análisis de sangre identifica niveles altos de anticuerpos IgG específicos a un alimento en particular.

Una vez diagnosticada la intolerancia alimentaria, primero se deben evitar al máximo los alimentos que favorecen dicha intolerancia para no provocar daños en las células del intestino. Suprimir de modo temporal (de 6 a 12 meses) todos los alimentos sospechosos, mientras se rehace la flora intestinal. La gestión de la nutrición en el día a día toma entonces una gran importancia. Como complemento, la micronutrición juega también un papel importante.

En algunos pacientes, la eliminación de alimentos frente a los que presentaban una alta sensibilidad, también les ha ayudado a perder peso.


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