Arrugas de expresión

  • Arrugas de expresión

El movimiento repetitivo de los músculos del rostro cuando fruncimos el ceño, subimos las cejas o sonreímos, junto con la pérdida de elastina y colágeno, van dejando una huella visible en la piel y dando lugar a la aparición de las arrugas de expresión.

Son las arrugas más visibles por estar situadas en el tercio superior de la cara: frente, entrecejo, patas de gallo y nariz.

El tratamiento más adecuado para evitar y corregir las arrugas de expresión es la tóxina botulínica (conocida por las marcas comerciales Botox, Vistabel, Azzalure…).

El tratamiento se realiza en una sesión de aproximadamente 20 minutos de duración. La toxina botulínica se aplica mediante una inyección con una aguja muy fina. El paciente solo siente una pequeña molestia, sin requerir anestesia. Puede volver a su actividad cotidiana con toda normalidad, no deja cicatrices ni produce inflamación.

Es un tratamiento seguro. La toxina botulínica lleva aplicándose con gran seguridad y eficacia desde hace más de 25 años en alteraciones oftalmológicas y neurológicas. Actualmente millones de personas realizan este tratamiento con fines estéticos, siendo la técnica estética más demandada en todo el mundo.

* El tratamiento produce una relajación del músculo donde se ha inyectado. El objetivo no es eliminar todas las arrugas, que daría como resultado una cara sin expresión, una mirada poco natural. El objetivo es conseguir una mirada más relajada, un aspecto más descansado y atenuar y retrasar las arrugas SIN CAMBIAR LA EXPRESIÓN.

Para obtener un resultado con la máxima naturalidad es preciso que el tratamiento sea administrado por un médico experto en dicha técnica.

Los efectos del tratamiento pueden durar de 4 a 6 meses dependiendo de cada paciente.

La clínica ATP ha obtenido de la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid la preceptiva autorización para su administración.


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